domingo, 2 de marzo de 2014

Saber hacer

No fuimos a la escuela y al colegio para quedarnos allí; sino para formarnos y prepararnos, como nos recomendaban los antiguos romanos, que no aprendamos solo para la escuela, sino para la vida ("non scholae sed vitae discimus").

Pero, ¿qué fue lo que aprendimos en la escuela? Muchos responderán que aprendimos a conocer relativamente las ciencias y las artes, a ser personas responsables y buenos ciudadanos. De acuerdo. Fue así; aunque de manera y calidad diversa, dependiendo de los niveles culturales, económicos y sociales de las familias y de las unidades educativas. Otros - aunque estimo que muy pocos - tal vez responderán que aprendieron a trabajar y a ganarse la vida produciendo bienes o servicios. Pero la gran mayoría de los bachilleres no terminamos el colegio ya formados para trabajar, sino para ingresar en la universidad y adquirir una profesión liberal. Por eso la gran mayoría de nuestros títulos de bachiller solo acreditan que hemos sido formados en "humanidades"; es decir, en ciencias y letras.

Por: ENRIQUE IPIÑA MELGAR EXMINISTRO DE EDUCACIÓN

 

Y esa es la explicación de cómo hemos llegado a tener demasiados profesionales licenciados en las diversas carreras tradicionales, pues para ingresar a la universidad el título de bachiller era y aún es el único requisito adecuado e indispensable. Esta manera de organizar la educación, que conduce unilateralmente hacia las carreras académicas tradicionales, ha fomentado siempre la errónea convicción y el prejuicio social de que solamente los licenciados, doctores e ingenieros son "profesionales", ubicando a los técnicos en un nivel de formación que no era considerado de verdaderos profesionales, cuando en Europa la formación profesional ya era sinónimo de formación técnica.

CIFRAS Hace unos años, en un informe de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) se conoció que de 100 personas que conforman la fuerza laboral boliviana, 13 eran licenciados, en tanto que solo 3 eran profesionales técnicos. Lo normal, según la misma OIT, hubiera sido solamente 1 licenciado, seguido de 19 técnicos y 80 trabajadores calificados por cada 100 personas trabajadoras. Por eso es que ahora, cuando pensamos en industrializar el país y competir en el mercado internacional, necesitamos desarrollar el bachillerato técnico con urgencia, como una alternativa al bachillerato humanístico. De esa forma tendremos bachilleres técnicos; es decir técnicos medios que, con tres años más en el nivel superior, podrán graduarse como técnicos superiores en una amplia gama de saberes apropiados para nuestro desarrollo.

Esta estructura de la educación media o secundaria termina en dos ramas de igual trascendencia y reconocimiento social: la formación profesional técnica y la formación académica universitaria; y tiene muchos años de aplicación en los países industrializados. Ha sido la clave del éxito en la formación de sus recursos humanos para disponer, por un lado, de abundantes técnicos en la medida del desarrollo de sus industrias; y, por el otro, de abogados, ingenieros, economistas y científicos para orientar y dirigir sus políticas nacionales de desarrollo económico y social.

RESISTENCIA Esa es la misma fórmula que los expertos en educación han intentado aplicar en nuestro país desde la última década del siglo pasado. Pero sus recomendaciones y las leyes que las siguieron aún encuentran fuertes resistencias en el seno mismo de la sociedad boliviana; es decir, en las familias. Pareciera que no hay una sola familia boliviana que no aspire a que sus hijos obtengan títulos académicos: licenciados, doctores y otras dignidades que han venido a sustituir a los antiguos títulos nobiliarios, que ya no tienen ninguna importancia. Es - ni duda cabe – una vigorosa reminiscencia de las estructuras sociales heredadas de la época virreinal.

NUEVA COMUNIDAD Solo así el viejo país, acostumbrado a comprar todo hecho, podrá transitar hacia una nueva comunidad humana, en la que sepamos hacer nuestros propios utensilios, herramientas e instrumentos múltiples de trabajo, menaje del hogar, medicinas, materiales y equipos diversos y medios de producción en general, realmente apropiados a nuestras necesidades. Solo así podremos conquistar el derecho a decidir nuestro camino hacia el porvenir sin nocivas dependencias de carácter unilateral o unidimensional. En eso consiste el desarrollo y la madurez de las sociedades modernas.

Y eso es lo que recomienda el Informe Delors, de la UNESCO, cuando propone una mejor educación para el siglo XXI: que junto al ser y al conocer, los niños y los jóvenes aprendan a hacer por sí mismos lo que necesitarán para vivir en este complejo y cambiante mundo; en el que todo el futuro, súbitamente, se ha hecho presente y nos encuentra, a nuestro pesar, sin la necesaria preparación.

Quiero creer que aún estamos a tiempo.

 

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Siete carreras con más deserción están en ranking de mejor pagadas

Cifras entregadas por el portal del Mineduc mifuturo.cl revelaron cuáles son las carreras universitarias con mayor deserción al primer año. Lideran el ranking en abandonar los estudios los matriculados como analistas químicos con un 40,9% de deserción.


Sin embargo, resalta la presencia de al menos siete carreras que son las que están consideradas como mejor remuneradas al cuarto año de ingreso promedio.


Es así como Ingeniería en Automatización y Control de Gestión, cuyo ingreso promedio al cuarto año después del egreso alcanza $1.572.713, tiene una tasa de abandono de un 36,1%, lo que la deja en la quinta carrera con mayor deserción al primer año. 


Son siete las carreras que tienen la mayor tasa de deserción y están dentro de las mejor remuneradas.


Entre ellas, Ingeniería en Minas, una de las carreras cuya demanda ha crecido enormemente en los últimos años aparece con un porcentaje de renuncias de un 37,5%. Esta carrera es la que se indica en las estadísticas de mifuturo.cl como la mejor remunerada, alcanzando al cuarto año un sueldo promedio de $3.385.673.


Ingeniería Civil Metalúrgica, que es la tercera mejor pagada con un sueldo que también supera los tres millones de pesos, alcanza una deserción de un 31%, mientras que Ingeniería en Computación e Informática, carrera cuyo sueldo promedia el millón y medio, tiene una tasa de un 33%.

 

Factores que influyen


Para Felipe Salazar, investigador del Centro de Políticas Comparadas de Educación de la Universidad Diego Portales, que carreras con alta deserción también aparezcan con las mejores remuneraciones del mercado refleja un poco la dinámica de premio-esfuerzo. 


“Los alumnos ingresan a carreras de alta dificultad, donde además deben demostrar tener otro tipo de habilidades y no sólo el conocimiento. Hablo de habilidades blandas, como la capacidad de síntesis, de estudio grupal, de análisis, entre otras”, enfatiza el académico, quien resalta además que ese es un punto débil en el sistema de formación escolar chileno.


Las otras carreras que también tienen alta deserción y buenos sueldos son Ingeniería en Marketing, Ingeniería Industrial e Ingeniería en Prevención de Riesgos. 


Coincide con él Marcela Ortiz, coordinadora de Estudios de Fundación Elige Educar, quien señala que también hay carreras del área humanista con altas tasas de deserción, relacionadas con el campo de las pedagogías, lo que está en concordancia con las dificultades del mercado, según la experta.


“No tienen incentivos para continuar y se desmotivan con los obstáculos que encuentran. Necesitamos un sistema que integralmente proteja su campo”, explica Ortiz. 


Salazar remarca a Publimetro que no es algo positivo que las universidades tengan alta deserción. “Me sorprende que instituciones resalten en sus campañas publicitarias cosas como ‘todos entran, pero pocos salen’, la verdad es que la deserción es un factor muy negativo que revela debilidades del sistema. Algo está fallando con la formación y con los sistemas dentro de la universidad”, recalcó el experto. 

 

 

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Cultura de la trampa es muy fuerte entre los universitarios

Estudio realizado en cinco universidades del país revela la tolerancia estudiantil hacia el fraude.

Una desconfianza mayor que la del resto de los colombianos, poca tolerancia hacia algunos grupos poblacionales y opiniones inquietantes sobre temas como el porte de armas, la violencia y la trampa. Estas son algunas de las conclusiones que se desprenden de una encuesta realizada por el centro de pensamiento Corpovisionarios –ligado al exalcalde Antanas Mockus– entre universitarios de Bogotá, Medellín y Cartagena.

Para la investigación fueron entrevistados 2.749 estudiantes de las universidades Nacional, Los Andes, Pedagógica Nacional, Tecnológica de Bolívar y Eafit de Medellín, interesadas en mejorar sus procesos en materia de formación ciudadana.

El estudio reveló datos preocupantes sobre la percepción que tienen los universitarios acerca del fraude. Ocho de cada diez encuestados piensan que más de la mitad de sus compañeros lo han cometido y seis de cada diez, que más de la mitad han mandado a hacer tareas o trabajos a terceros.

La mayoría considera poco o nada grave copiar o descargar un libro completo de Internet (el 85 por ciento) o firmar la lista de asistencia por un compañero (53 por ciento). Así mismo, a uno de cada tres no le tiembla la mano a la hora de utilizar una idea, un párrafo o una frase ajena sin citar, mientras que cuatro de cada diez no ven inconveniente en copiarse en un examen. Cuando se les preguntó cuál era la justificación para hacer copia, la mitad argumentó que la universidad promueve más la nota que el aprendizaje; tres de cada diez, que no habían estudiado; otro tanto, que no estaban de acuerdo con el profesor, y dos de cada diez, que el resto también la hacía.

No obstante, el 59 por ciento opinó que quien “sabe tomar atajos” para obtener lo que quiere es tramposo y el 22, que es oportunista, mientras que el 17 por ciento dijo que es ingenioso y el 1 por ciento, exitoso.

Soborno y evasión

La mitad de los jóvenes entrevistados cree que todos hemos sobornado a un policía por lo menos una vez en la vida. Para cuatro de cada diez, evadir impuestos es un delito menor –en comparación con los demás problemas del país– y para tres de cada diez, la mayoría de personas exitosas han sido corruptas en algún momento.

Una parte importante de la población encuestada considera poco o nada grave aparentar una enfermedad para evadir responsabilidades (50 por ciento), colarse en el transporte público sin pagar (49), quedarse con las vueltas cuando le dan de más (48) y evadir impuestos comprando en el mercado negro.

Otra de las conclusiones que preocupan es que, aunque los universitarios parecen más tolerantes que el promedio nacional frente a grupos poblacionales como los homosexuales, lo son menos frente a desplazados y desmovilizados. “Esto puede ser crítico de cara a una eventual firma de la paz y en el posconflicto, cuando se supone que debemos estar preparados para los cambios”, explican los investigadores.

La encuesta refleja también un alto grado de desconfianza, mayor que el promedio nacional. Mientras que el 40 por ciento del país afirma que se puede confiar en los demás (según un estudio nacional realizado previamente por Corpovisionarios), solo el 31 por ciento de los universitarios piensa lo mismo. La situación empeora cuando se les pregunta si confían en la Iglesia: 27 por ciento, frente al 57 de media nacional.

En cuanto a las instituciones de seguridad, se fían más del Ejército que de la Policía, y respecto a los medios de comunicación, desconfían menos de la radio que de la prensa y la televisión.

Tampoco están contentos con las instituciones políticas (Gobierno, alcaldías, gobernaciones, Congreso, políticos y funcionarios públicos). En la mayoría de los casos, su desconfianza es casi el doble que la del promedio nacional, “que ya de por sí es baja”, explicaron los responsables del estudio.

Los jóvenes piensan además que la corrupción no solo atraviesa al Estado, sino a toda la sociedad: ocho de cada diez consideran que más de la mitad de los funcionarios públicos son corruptos y cinco de cada diez, que más de la mitad de los ciudadanos también lo son.

Finalmente, la incertidumbre propia de la juventud se reflejó en la falta de una tendencia clara a la hora de responder sobre el futuro del país: el 36 por ciento dijo que va a ser mejor que el presente; el 39, que todo va a seguir igual, y el 25 por ciento, que va a ser peor.

Justificación de la violencia

Un dato que preocupa a los investigadores del estudio es el porcentaje de estudiantes que admite estar de acuerdo con portar un arma para defenderse, pues dobla al promedio nacional, que es de 15 por ciento.

También alertó el hecho de que 5 de cada 10 encuestados aprueben que un ladrón sea linchado por otras personas si este es atrapado en medio de un acto delictivo. En cuanto a la violencia intrafamiliar, 5 de cada 100 estudiantes afirmaron que cuando un esposo golpea a su pareja lo hace porque seguramente esta le dio motivos, y 3 de cada 10 creen que hay que golpear de vez en cuando a los hijos para que aprendan a obedecer. Vale la pena aclarar que en este último ítem los resultados son muy similares a los del promedio nacional. “Lo que podemos deducir es que no hay un avance o relevo generacional frente a estas prácticas machistas”, explica el estudio.

‘Todavía seguimos con la cultura del atajo’

Henry Murrain, de Corpovisionarios

¿Por qué escogieron estas universidades?

Mostraron un mayor interés en mejorar sus procesos de formación para la ciudadanía. Esperamos que muchas más nos abran sus puertas para continuar con este estudio.

¿Qué lo sorprendió?

La alta tolerancia al plagio.

¿Qué está fallando?

Todos estos años se pensó la educación solo en materia de formación para el trabajo y nunca en una que forme para la ciudadanía.

¿Es grave la intolerancia hacia poblaciones como la desmovilizada?

En medio de un proceso de paz se debería formar y preparar a la sociedad para un cambio de pensamiento.

¿Es una alerta para los rectores del país?

Sí, sobre todo en la ‘cultura del atajo’. Todas las instituciones del país deberían estar preocupadas por esta situación.

¿Seguirán con este estudio?

Sí, en la medida en que más universidades nos abran sus puertas. Queremos discutir con las directivas cuál es la mejor manera de mostrar nuestros resultados y que estos generen cambios en el futuro.

REDACCIÓN BOGOTÁ

 

 

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Inscripción para el ENES hasta el 16 de febrero

El nuevo plazo para que los estudiantes de tercer año de Bachillerato se inscriban para rendir el Examen Nacional para la Educación Superior, ENES, se amplió hasta el 16 de febrero.
En este plazo también podrán registrarse quienes hayan terminado ya su bachillerato y deseen acceder a la educación superior.

Evaluación
Aproximadamente,  218 643 alumnos de bachillerato serán evaluados el 29 en marzo de 2014. De estos, 150 000 pertenecen al sistema público, 14 000 a establecimientos fiscomisionales, 3 000 son estudiantes municipales y 50 000 provienen del sistema educativo particular.
El Ministerio de Educación y la Secretaría de Educación Superior, Ciencia, Tecnología e Innovación firmaron el acuerdo para la aplicación del Examen Nacional para la Educación Superior, de manera universal y obligatoria en el territorio ecuatoriano para obtener un diagnóstico de las destrezas adquiridas por los discentes de tercer año de bachillerato.

Resultados
Los resultados del ENES no formarán parte de las calificaciones del estudiante dentro del bachillerato, sino que son un instrumento de evaluación que explora procesos cognitivos del alumno y que permite integrar contenidos académicos básicos obtenidos durante la instrucción formal y aquellos aprendizajes implícitos en el ser humano que se desarrollan con la práctica y la resolución de problemas diarios.
…
Hasta el 16 de febrero se extendió el plazo.

 

 

 

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UCR capacita a estudiantes de primer ingreso

 

Con el objetivo de acompañar al estudiantado en su etapa de ingreso a la Universidad de Costa Rica, distintas instancias de la Vicerrectoría de Vida Estudiantil se unieron para orientar a los nuevos estudiantes en temas como: matrícula en línea, prematrícula, becas, trámites y demás requisitos necesarios para iniciar la vida universitaria.

Durante tres días, personal de la Oficina de Orientación en conjunto con miembros de la Oficina de Registro e Información (ORI) ofrecieron sesiones informativas (guía académica y matrícula en línea), en las cuales, los estudiantes tuvieron la oportunidad de aclarar sus dudas sobre distintos temas de la dinámica universitaria.

A través de las sesiones, los estudiantes regulares y de primer ingreso se familiarizaron con temas como: la planificación de los horarios, la solicitud de cursos, la ubicación de distintos puntos del campus universitario, entre otros.

Las charlas fueron complementadas con la entrega de material de apoyo como desplegables y folletos, en los cuales, se señalan fechas importantes del primer ciclo lectivo.

Según el M.Sc. José Rivera Monge, jefe de la Oficina de Registro e Información (ORI) esta iniciativa nació con el objetivo de brindarles a los estudiantes, las indicaciones y herramientas necesarias para que concreten con éxito su ingreso a la UCR.

“La idea principal de estas capacitaciones es lograr que el estudiante tenga un panorama más claro, a la hora de efectuar un proceso que en primera instancia es nuevo para ellos y que luego se va a convertir en rutinario” dijo Rivera.

Asimismo, Rivera instó al estudiantado a informarse y estar pendiente de fechas importantes como: la etapa de prematrícula que inicia el próximo 18 de febrero; la matrícula en línea que se llevará a cabo a partir del 24 de febrero; y la solicitud de inclusiones que se realizará a partir del 4 de marzo.

Las sesiones informativas de orientación y guía académica, así como las capacitaciones de matrícula en línea se llevaron a cabo entre el 5 y 7 de febrero, en la Sede Rodrigo Facio y en las sedes regionales.

 

 

 

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La UNNE está entre las universidades con mayor oferta de carreras

 

Para el ciclo lectivo 2014, la UNNE dictará 97 carreras de grado que la ubican entre las casas de estudio con mayor oferta de carreras. Además ofrece 60 carreras de posgrado. De acuerdo a la Guía de Carreras Universitarias 2014, de la Secretaría de Políticas Universitarias, la UNNE es de las universidades con mayor número de carreras de grado y variedad de disciplinas dentro de su oferta académica.

Para 2014 la UNNE tendrá activas 97 carreras, entre las que se dictan en las sedes centrales de cada facultad e institutos, así en las extensiones áulicas en localidades del Interior de Corrientes, Chaco, en Clorinda y Posadas.

El número de carreras de la Universidad Nacional del Nordeste es prácticamente similar a la sumatoria de carreras de las demás facultades de la región.

La UNNE se ubica entre las que casa de Altos Estudios que más carreras tiene, sólo detrás de universidades como la UBA, La Plata, Córdoba, Rosario y Litoral.

Dentro de la oferta de la UNNE, la Facultad de Humanidades cuenta con 20 carreras en su sede central de Resistencia y tres en sus extensiones áulicas; la Facultad de Derecho tiene 4 carreras en su sede central de la ciudad Corrientes y 18 carreras en sus extensiones áulicas del interior de Chaco, Corrientes, y en las ciudades de Posadas y Clorinda.

La Facultad de Ciencias Exactas tiene 14 carreras; la Facultad de Ingeniería cuenta con un total de 16 carreras dictadas entre su sede central y en las extensiones áulicas; y la Facultad de Medicina 4 ofertas académicas en su sede de la ciudad de Corrientes y una carrera en la localidad chaqueña de Sáenz Peña.

Ciencias Agrarias tiene una sola carrera,, y la Facultad de Ciencias Veterinarias ofrece una carrera en su sede de la capital correntina y dos carreras en Curuzú Cuatiá.

La Facultad de Ciencias Económicas tiene tres carreras en su sede de Resistencia, dos en la ciudad de Corrientes y dos en Paso de los Libres; la Facultad de Arquitectura y Urbanismo cuenta con dos carreras; la Facultad de Artes tiene tres carreras; Odontología una carrera; al igual que el Instituto de Criminalísticas y Criminología.

 

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Necesario replantear carreras universitarias

Adán Mondragón

Tijuana.-Para el secretario del Trabajo y Previsión Social, Alfonso Navarrete Prida, ha llegado al momento de que las universidades replanteen sus carreras para que encuentren espacio laboral en las empresas.

Con respeto pleno a su autonomía (de las universidades) ha llegado el momento en que vean en dónde la matrícula tiene que ser lo importante en función de que el joven tenga un espacio laboral digno y serio, sostuvo el funcionario federal.

Lo anterior para no crear jóvenes profesionistas que no van a tener empleo en lo que estudiaron y que van a pasar a la informalidad, al desempleo o al subempleo, y desde luego con lo que significa la amargura de no ejercer lo que se estudio, añadió.

Declaró que ésta es la fórmula, sin duda, para que haya crecimiento económico serio y productividad; México no es un país que se destaque por las cuestiones friccionales de las cuestiones de la producción, sino por los acuerdos.

"Éste es el espacio propicio para ver qué tiene que poner el gobierno, qué tienen que poner las universidades para sacar qué tipo de profesionistas que requieren las empresas en estas profesiones, qué requieren del gobierno para producir más y los trabajadores qué se comprometen a hacer, siempre y cuando tengan beneficios compartidos", subrayó.

Comentó que con los comités estatales de productividad, hasta el momento quince en el estado, se están sentando las bases para impulsar la economía local, regional y del país en general.

Por otra parte, el funcionario federal abordó el tema económico de la entidad:

"La economía va a crecer a niveles del 3.5 %, quizá al 4 %, y Baja California será de las tasas más altas porque es la que eleva el promedio, particularmente Tijuana".

Nosotros creemos que por la homologación del IVA en la frontera, no habrá pérdida de empleos por los programas compensatorios de apoyo que el gobierno federal implementó, para eso se está trabajando con la industria.

 

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