domingo, 21 de julio de 2013

La estirpe del humorismo a la inglesa

Tuvo una infancia por demás difícil y sufrió la cárcel por desafiar las políticas del apartheid. A pesar –o quizá a causa– de ello, terminó distinguiéndose como fino cultor de un humor a veces fustigado por la crítica, pero amado por las multitudes.

Por Silvina Friera                                                                                        

 

El gran payaso que hizo reír a millones de lectores andaba por la cuerda floja de una salud cada vez más tambaleante por la diabetes que padecía. Tom Sharpe, el más corrosivo y salvaje de los tres grandes maestros del humor inglés –junto con P. G. Wodehouse y Evelyn Waugh–, murió ayer a los 85 años en la localidad de Llafranc, en la Costa Brava (noreste de España), donde residía desde hacía 24 años. El creador de Wilt –personaje memorable, atribulado y pusilánime profesor de literatura de una escuela politécnica que trata de salir airoso de situaciones embarazosas y equívocos multiplicados a la enésima potencia, protagonista de una saga integrada por cinco novelas– no apelaba a las medias tintas para expresar asuntos sombríos. “He estado pensando en la muerte desde que tenía ocho años, es inevitable y ahora soy mayor, ¿por qué preocuparse?”, afirmaba con un tono socarrón el escritor que se ensañó con la arrogancia, los vicios y las debilidades de la sociedad británica. Y al que le gustaba apuntar directo al blanco de su credo estético sin afeites intelectuales: “Soy un realista que utiliza el humor negro”, solía repetir. Así de sencillo. Pero el “caso” Sharpe, no obstante, es más complejo. O tal vez responda al mismo guión garabateado, capítulo tras capítulo, por el prejuicio de siempre: autor que vende mucho –más de 22 millones de libros– es automáticamente ninguneado en los suplementos literarios.

En Gran Bretaña los críticos lo desprecian. “Devoran mis novelas con el sano placer de destrozarlas”, contaba Sharpe. “Yo agradezco el esfuerzo y los invito a tomar una ginebra en mi compañía, porque cuanto más empeño ponen en su cometido más libros vendo.” Más allá de la pulseada sin cuartel entre escritores y críticos –un tópico cuya exageración conduce al disparate–, lo cierto es que el humor no siempre cotiza bien en las bolsas de la Academia. “De los problemas y tragedias humanas cada cual tiene su opinión, pero ¿qué se puede decir del humor? Si lo explicas lo estropeas. Los críticos lo saben y evitan teorizar. Cuente un chiste y luego intente explicarlo. Resultaría ridículo”, argumentaba el escritor británico que había nacido en Londres, en 1928. No tuvo una infancia confortable. Hasta los seis años vivió en Johannesburgo (Sudáfrica). Su padre, un predicador que pronto se convertiría en un nazi de una sola pieza, no vacilaba en ser estricto y durísimo. Le regaló un rifle enorme que ese niño no podía ni siquiera sostener. Y le enseñó a disparar con el mismo rigor que utilizaba cuando lo castigaba brutalmente ante una equivocación.

Tal vez el ingreso a la Universidad de Cambridge fue lo más parecido al paraíso luego de ese bautismo de violencia familiar demencial. Estudió Letras e Historia, después se enroló en la Marina Real Británica hasta que decidió regresar a Johannesburgo –en 1951–, donde trabajó como asistente social, profesor y fotógrafo. En Sudáfrica encontró el principal abono que posteriormente, desde la farsa, le permitiría escribir su primera novela acerca de su experiencia sudafricana, Reunión tumultuosa, que publicó recién en 1971. Una mujer blanca, de recia estirpe británica, asesina a su cocinero negro. En la novela, el gobierno intenta encubrir el asesinato endilgándole el crimen a otra persona de menor alcurnia. Y la búsqueda de esa persona desencadenará una escalada de episodios burlescos. El escaso tiempo libre del que disponía entonces en Johannesburgo –se desempeñaba como docente de un internado de niños blancos– lo dedicó a tomar fotografías en los suburbios de la ciudad. Su empecinamiento por dejar testimonio de la miseria que vio y sus artículos críticos contra el apartheid fueron la chispa que encendió el espanto represivo. Acusado de “comunista peligroso”, Sharpe estuvo encarcelado en la prisión de Maritzburg. El departamento especial de la policía sudafricana quemó 36 mil negativos. Sólo se salvaron otros 6000 que había dejado “por seguridad” en casa de unos amigos. Finalmente, en 1961 fue deportado.

Volvió al Reino Unido y dio clases de Historia y Literatura en el Cambridge College of Arts and Technology, donde tuvo que lidiar con alumnos difíciles que le suministrarían la materia prima de la que surgiría Wilt (1976) y el resto de las secuelas: Las tribulaciones de Wilt (1979), ¡Animo, Wilt! (1984), Wilt no se aclara (2004) y La herencia de Wilt (2010), publicadas en español por Anagrama. Aunque sistemáticamente se tropiece con la piedra de ese sobreentendido denominado “humor inglés”, Sharpe parecía encarnarlo a la perfección. El cascoteado Henry Wilt, el protagonista de la saga, pivotea entre los alumnos desinteresados y su esposa Eva –pelirroja enérgica a la que sueña asesinar–, además de otros personajes “secundarios”. “Mis libros son farsas”, postulaba el escritor. “A veces contienen mucha muerte y mucho dolor. En esto parecen comics en prosa. Pienso que he visto muchos muertos de verdad”, agregaba el autor de Zafarrancho en Cambridge (1974), Vicios ancestrales (1980) y Lo peor de cada casa (1996), un retrato feroz de la cultura yuppie, el enriquecimiento veloz y el régimen de Margaret Thatcher. “El thatcherismo no pudo ser más nefasto –subrayó en una de sus últimas entrevistas–. “Supuso un paso atrás en el desarrollo social. Creó una desigualdad de clases indignante. Por un lado, surgió esa casta de estúpidos aventajados, los yuppies y, por otro, ensanchó la población de los desfavorecidos. Era partidaria del éxito individual, del triunfo de la persona, pero en cualquier colectivo hay ciudadanos con menos capacidades y oportunidades que los demás. ¿Qué hay que hacer con ellos? ¿Apartarlos? ¿Humillarlos? Ella lo creyó conveniente y por eso me parece un ser despreciable.”

Sharpe descubrió Llafranc, el pueblo en plena Costa Brava catalana, por sugerencia de Carmen Balcells, su agente literaria en España. “No creo que mi vida le importe a nadie. Otra cosa es que conocer mi vida ayude a entender el porqué de muchas de las cosas que he escrito. Se sabe lo que he querido que se sepa y, aun así, hay cosas que escapan a lo que uno quisiera contar. Que el mundo esté loco me ha permitido escribir libros que se burlan de esa locura. Que mi vida tenga momentos de locura es algo diferente”, planteaba el clown británico, ese loco lindo que siempre derrochará la encantadora ferocidad de sus carcajadas.

 

Fuente

 

 

 

Hoy, 9 mil 570 jóvenes presentan examen para ingresar a la UJAT

El rector de la UJAT, dijo que los alumos que no sean aceptados podrán acudir a una feria donde habrán otras opciones.

Este viernes desde las nueva de la mañana 9 mil 570 jóvenes estarán presentando examen para ingresar a la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco (UJAT), así lo declaró el rector de la máxima casas de estudios, José Manuel Piña Gutiérrez.

Piña Gutiérrez, recomendó a los muchachos que lleguen con tiempo para estar muy relajados para el examen, porque si entran de último minuto van a llegar muy estresados, por lo que recomendó a todos los aspirantes a que acudan este día desde muy temprano a las áreas a donde se les convocó.

Aclaró el rector que dependiendo de los resultados del examen se podría dar un porcentaje de aceptados parecido al del año pasado que fue un poco arriba del 60 por ciento, pero se tienen que esperar los resultados del examen de este día.

Asimismo, dijo que los alumnos que no sean aceptados en la UJAT se les ofrecerán otras opciones, por lo que se hará una feria como el año pasado, donde van haber universidades públicas y privadas, quienes van a ofrecer opciones a los estudiantes rechazados porque es imposible que la máxima casa de estudios pueda aceptar al 100 por ciento a los aspirantes.


--- DFD

"Los maestros dejaron de corregir las faltas y fue una catástrofe"

 

¿Usted nota que el nivel de lectoescritura en los profesionales de Uruguay ha decaído?
No puedo dar una respuesta más que anecdótica al respecto, sí puedo decir que se nota, sin duda, en el ingreso a la universidad. Estamos en una especie de tierra de nadie. Antes se pensaba que enseñar las bases de la lectoescritura, y del cálculo, era una tarea de la escuela y del liceo, y las universidades partían del supuesto de que esa condición efectivamente se verificaba. El problema es que la escuela y el liceo dejaron de cumplir esa tarea en la mayor parte de los casos. Y en buena medida, las universidades siguen funcionando como si la escuela y el liceo la siguen cumpliendo. Entonces el resultado es que nadie la cumple.

¿En qué momento notó que tenía que hacer algo al respecto?
Hace más de diez años que dimos ese giro.

¿Por qué cree que sucedió esto?
El sistema educativo uruguayo vivió un proceso de masificación de la enseñanza secundaria. Eso en cierto sentido es muy bueno, se está democratizando el acceso a los niveles más altos del sistema educativo, pero encierra una amenaza. Si tú simplemente ensanchás la puerta de entrada y no hacés nada más, es inevitable que la calidad del aprendizaje se reduzca. Y básicamente, Secundaria sigue funcionando con los mismos planes y programas de los 40. Todo lo que se llama nuevos planes en Secundaria en Uruguay son cambios cosméticos de una estructura de base que sigue siendo la misma hace 80 años. A eso  se agregan malas políticas y malos mecanismos de rendición de cuentas. Desde fines de los 90, hasta hace no mucho, hubo una moda que fue no corregir las faltas de ortografía en la escuela. La idea era “lo importante es que los alumnos se expresen, que haya un clima de libertad, de respeto y la corrección tiene un factor represivo que atenta contra el autoestima, y cosas por el estilo. Y de manera muy generalizada, las maestras dejaron de corregir las faltas de ortografía y las inspectoras lo aceptaron; eso fue una catástrofe.
Entonces hay una falta en ese sentido, pero además, hay un problema de rendición de cuentas; nadie se hizo cargo, nadie renunció como resultado de esa pésima política. Nadie da la cara públicamente y dice “yo soy responsable de este desastre”. Tenemos un sistema educativo que no rinde cuentas a la ciudadanía. Ahora está pasando lo mismo con repetición en Primaria. Hay una política informal de hacer pasar de año. El resultado es que los chicos, terminan egresando sin haber aprendido prácticamente nada; es una catástrofe con efectos acumulativos. Y dentro de diez años, los que impulsan esto, van a decir que fue un error, pero nadie va a pagar nada.

¿Por qué nadie rinde cuentas?
Porque tenemos un sistema educativo rarísimo. En todo el mundo, uno de los puestos más importantes del gabinete, es el del ministro de Educación, que siempre tiene a un peso pesado, y donde el tipo siempre está sometido a control parlamentario. En Uruguay el ministro se ocupa de cosas muy raras, del correo, de los registros; en educación directamente se ocupa de las guarderías y universidades privadas, que son muy chicas para el sistema educativo en su conjunto. Para todo lo demás, el verdadero ministro de Educación es el Codicen. Además, esa falta de rendición de cuentas se repite hacia adentro. Los inspectores departamentales, que son personas con un enorme poder, no responden por los niveles de deserción ni de aprendizaje, no tienen ninguna consecuencia sobre su carrera.

¿Por qué es importante que en una sociedad los profesionales tengan un buen nivel de lectoescritura?
Por muchas razones, en primer lugar, para que hagan bien su trabajo de profesionales. Porque incluso en un mundo de tantas imágenes el grueso de las cosas que hay que aprender para el ejercicio de cualquier profesión, está escrito. Y además, hay que agregar ahora que está menos escrito en español y más escrito en inglés. De manera que, si uno quiere tener un médico que se mantenga actualizado, esa persona tiene que estar en condiciones de leer inglés, y tiene que tener un ritmo de lectura y una capacidad de comprensión alta, para poder seguir la marcha del conocimiento. Por esto, es importante para nosotros, que dependemos de los profesionales. Pero además es importante para la sociedad, porque se supone que los profesionales son un sector de la sociedad altamente calificado al cual la sociedad puede recurrir para tomar decisiones correctas en una serie de áreas en donde hay un componente técnico muy importante.De modo que también nos estamos hipotecando como sociedad. Una sociedad que no tenga buenos economistas va a tener dificultades para tener buenas políticas económicas, y así sucesivamente… En la base de todo eso está la lectoescritura y la capacidad de cálculo, son el abc.

Lo que varios profesores y especialistas dicen es que el profesional sigue siendo igual de bueno que antes, pero notan que sí existen problemas de lectoescritura. ¿Usted lo ve de esta manera?
Me cuesta aceptar ese razonamiento, no creo que las capacidades básicas de lectoescritura sean un agregado para tener profesionales que sean intelectualmente coquetos. Creo que es una herramienta fundamental especialmente en un mundo donde el hecho de ser profesional ha cambiado mucho. Alguien que tenga dificultades para manejarse en la lectura, cuesta creer que pueda responder a ese desafío adecuadamente.

Los que le buscan una explicación a esto dicen que esto sucede porque vivimos en un mundo más visual, y que se lee menos que antes. ¿Qué opina usted?
Yo no creo que el mundo haya cambiado tanto. Es verdad que la imagen ha ganado un espacio enorme, pero no estoy para nada seguro que lo discursivo y lo textual haya perdido tanto terreno como se dice. Durante años, un montón de educadores que decía eso, que lo discursivo había sido sustituido por lo icónico, y de golpe aparece una señora que se llama Rowling y comienza a publicar libros (Harry Potter) de 600 páginas y los adolescentes hacen colas para comprarlos. ¿No era que lo discursivo había pasado y que la imagen lo era todo?

 

Fuente

Estudiantes: "Los nervios desaparecen al momento de ver el examen"

  • Los jóvenes que se presentaron hoy a su primer día de exámenes de selectividad, compartieron el nerviosismo previo y la confianza al responder las primeras preguntas.
  • Cada uno se preparó de forma diferente para enfrentar este importante día en su carrera académica, pues los resultados determinarán qué carrera podrán estudiar el próximo año.


Las amigas Cristina Villén de 18 años y Marta Abad de 17, salen visiblemente contentas del edificio de la Facultad de Farmacia de la Universidad Complutense de Madrid, donde realizaron la prueba selectividad en el área de Idioma Extranjero (Inglés) para poder ingresar a la universidad el próximo año.

Ambas estudian en el Centro Privado de Enseñanza Mater Salvatoris, donde desde semanas antes habían preparado a sus estudiantes simulando exámenes de las mismas áreas que los de selectividad, pero que eran “aún más difíciles”, explican las jóvenes.

“Esta mañana me sentía nerviosa, porque no conocía el lugar, ni que tan difícil sería la prueba, pero luego, cuando empiezas a contestarlo y te das cuenta que está fácil, los nervios desaparecen”, comenta Cristina, quien desea seguir estudiando Derecho el próximo año.

Su amiga Marta, quien tiene sus miras la carrera de Administración de Empresas, coincide en que la inquietud y la incertidumbre normales en estos procesos se disipan cuando “tomas el examen y te das cuenta que lo puedes contestar con facilidad, como en nuestras clases”.

Esfuerzos adicionales para mejores resultados

Para Pablo Higueras, de 17 años, el examen de inglés fue “asequible” y aunque no fue de los primeros de salir, lo hizo convencido de haber obtenido una buena calificación. Su facilidad en un idioma extranjero, según explica, se debe más a los cursos que ha hecho particularmente, que a su preparación en el colegio Salesianos de Atocha. “Los exámenes de la mañana estuvieron más difíciles –Lengua Castellana y Literatura e Historia de España e Historia de la Filosofía- porque se ponía mucho en juego”, refiere Pablo. Sobre su futuro en la universidad, el joven indica que le gustaría estudiar Ingeniería, pero que todo “dependerá de sus resultados en la selectividad”.

Lidia Hontanilla de 19 años se sentó a las afueras del edificio de Farmacia para calmarse un poco antes de volver a casa. Mientras contestaba las llamadas y los mensajes de sus amigos pensaba en que el primer día de pruebas había terminado ¡por fin! Y no había sido una jornada fácil.

Es la segunda vez que presento el examen de Historia, porque el año pasado lo reprobé y ahora también estaba difícil”, comenta con visible preocupación en su rostro. Ahora, tendrá que estudiar más duro para obtener buenas notas en las otras áreas y así obtener un promedio que le permita cumplir su sueño de estudiar Magisterio de Educación Infantil.

“Algunas áreas las estudio sola, pero en otras que requieren más práctica y ejercicios, como Matemática, le pido ayuda a una amiga”, explica Lidia, quien reconoce que el apoyo de su familia y amigos, que ganaron estas mismas pruebas el año pasado, ha sido importante para buscar los mejores resultados durante esta semana.


Leer más:  Estudiantes: "Los nervios desaparecen al momento de ver el examen"  

 

 

Tulio Febres Cordero, el historiador de los Andes

Periodista, abogado, escritor e historiador son las profesiones en las que Tulio Febres Cordero se desempeñó durante varios años a lo largo de su vida. Dejó innumerables obras como aporte a la historia venezolana, e hizo énfasis en Mérida, donde nació el 31 de mayo de 1860.

De sus padres, Foción Febres Cordero y Georgina Troconis y Andrade, recibió las primeras enseñanzas. También de sus tíos Favio Febres Cordero e Indalecia Almarza. Cuando estaba más grandecito empezó a estudiar en la Escuela de Varones de Mérida. En bachillerato, su inquietud lo llevó a tomar cursos de oficios que luego le serán de mucha utilidad: zapatería, relojería, tipografía, encuadernación, caligrafía, dibujo y pintura.

En 1878 ingresó a la Universidad de los Andes para estudiar Derecho, al igual que su padre. Se graduó en 1882, pero su vocación no estaba en las leyes. Fiel a la pasión que desde joven sintió por la historia, dedicó buena parte de su vida a la investigación y la docencia. Entre 1892 y 1924 fue profesor de Historia Universal en la ULA. Otra de sus pasiones fue el periodismo. Fundó revistas y periódicos como Páginas Sueltas y El Comercio, junto con José Antonio Parra Picón. También El Lápiz, El Centavo, El Billete, El Mosaico, este último con su hijo José Rafael Febres Cordero.

Su obra también abarcó aspectos literarios, educativos y antropológicos. Fue diestro en el manejo de los géneros periodísticos, lo que se observa en sus escritos. Siempre manifestó un profundo interés por dar a conocer los mitos, tradiciones y expresiones del país. Estaba convencido de que era una forma de ayudar a entender mejor la psicología y la manera de ser de los pueblos venezolanos, con especial atención en la región andina. De sus trabajos destacan Estudios sobre Etnografía Americana; Historia de los Andes: Procedencia y Lengua de los Aborígenes; Archivo de Historia y Variedades; Memorias de un Muchacho y La Hija del Cacique.

Es el autor de las más famosas leyendas del folklore andino: La leyenda de la india Tibisay, Las lágrimas de la india Carú, La laguna de Urao y, por supuesto, Las cinco águilas blancas, todas publicadas entre El Cojo Ilustrado y El Lápiz, luego recopiladas en 1898 en el volumen Mitos y leyendas de Venezuela, un clásico de la literatura venezolana.

Fue miembro de la Academia Nacional de la Historia y de la Academia Venezolana de la Lengua. Murió el 3 de junio de 1938 a los 78 años de edad. Reseñan los diarios de la época que sus coterráneos desbordaron las calles para despedirlo. Sus trabajos pueden ser consultados en la Biblioteca Febres Cordero del Instituto Autónomo Biblioteca Nacional, en Mérida.

“…En su enciclopédica personalidad, la función de maestro constituyó una especie de denominador común. Todo lo que hizo llevaba la intención de enseñar. Pero es indudable que con ello sentía un inmenso placer y también diversión. Hay que imaginar cómo le divertía el ejercicio de las artes manuales, especialmente las relativas a la imprenta. Manejaba cierta picardía cuando decía que no tenía la excusa de otros escritores, de echarle la culpa al corrector o al impresor, porque él era su propio corrector e impresor. En cuanto a la imagotipia y a la folografía, fueron, sin duda, hermosos inventos, pero para él, sobre todo, un notable pasatiempo. Pasatiempo de primera clase fue también, aquella aventura cervantina de su libro Don Quijote en América, que le dio motivo para debatir (demostrando que no era lerdo en la polémica) y que confirmó sus dotes de escritor pero constituyó para él un evidente devaneo. Más que la cuarta salida del Caballero de la Mancha, fue una primera salida caballeresca de aquel a quien Mariano Picón llamó “el rapsoda de Mérida…”, dijo el presidente Rafael Caldera en su discurso en la Academia Venezolana de la Lengua con motivo del 50° de la muerte del escritor merideño.

¿Venían del norte o del sur?

“Cinco águilas blancas volaban un día por el azul del firmamento, cinco águilas enormes, cuyos cuerpos resplandecientes producían sombras errantes sobre los cerros y montañas. ¿Venían del Norte? ¿Venían del Sur? La tradición indígena solo dice que las cinco águilas blancas vinieron del cielo estrellado en una época muy remota…”, así dice el relato-leyenda publicado por primera vez en el diario El Lápiz, en 1895.

Fuente

Exitosos, multimillonarios. y sin universidad

Marco Antonio Gómez Lovera / Muchos padres se esmeran en convencer a sus hijos de que los estudios son la mejor manera para asegurar su futuro. No obstante, muchos piensan que ellos pueden ser los siguientes en tener un golpe de suerte y comenzar a hacer dinero sin la necesidad de finalizar una carrera universitaria.

A continuación te presentamos algunos de los casos más exitosos de universitarios que abandonaron las aulas para dedicarse a su negocio.



STEVE JOBS

Una de las historias más famosas es la del fundador de Apple, Steve Jobes, quien se inscribió en el Colegio Reed y tras seis meses desistió, aunque no abandonó los estudios; simplemente se dedicó a asistir a las clases que le parecían más interesantes.

Existen varios eventos clave durante los años que siguieron a su deserción e intermitente asistencia a algunos cursos en 1972 y la fundación de Apple en 1976. Junto con Steve Wozniak desarrolló un equipo que permitía hacer llamadas gratuitas a través de la red telefónica, trabajó en Atari, viajó a India, comenzó a practicar el budismo y experimentó con drogas psicodélicas.

A su regresó a los Estados Unidos continuó trabajando en Atari donde se le encargó diseñar una tarjeta de circuitos para uno de sus juegos, ofreciéndole 100 dólares por cada chip que se ahorrara en el diseño. Jobs, poco conocedor del diseño de circuitos le pidió a su amigo Wozniak que lo ayudara, prometiendo repartir el pago entre los dos. El pago hecho a Steve Jobs fue de 5,000 dólares de los cuales sólo le dio 350 a Wozniak.

En 1976 Wozniak diseñó y construyó la computadora Apple I, fundando junto con Jobs y Ronald Wayne la empresa del mismo nombre para comercializarla. Ese mismo año recibieron financiamiento de Mike Makkula, lo que les permitió continuar con el desarrollo de computadoras más sofisticadas.

Tras su salida de Apple en 1985, Steve fundó la tecnológica NeXT, compró la división de animación de Lucasfilm que se convertiría en Pixar y finalmente en 1996 regresó a la compañía que lo vio nacer para dirigirla hasta el día anterior a su muerte.



BILL GATES

El más famoso de estos frustrados estudiantes, es fundador de Microsoft, una de las empresas de tecnología más grandes en el mundo.

En 1973, Gates ingresó a Harvard donde continuó en contacto con el mundo de la computación y aumentó su interés por hacer algo más. Dos años después, y tras haberlo platicado con sus padres, dejó la escuela para dedicarse junto con Paul Allen a iniciar su propia compañía.

Lo que los impulsó a dar este paso fue la presentación de la computadora Altair 8800, en la que vieron potencial para la implementación del lenguaje de programación BASIC. Tras una demostración hecha a los fabricantes de la computadora, estos accedieron a distribuir la aplicación del lenguaje. De esta manera, en su primer año, Microsoft tuvo ingresos por un millón de dólares.


MARK ZUCKERBERG

También muy conocida es la historia del fundador de Facebook, la red social más importante del mundo. Zuckerberg abandonó sus estudios en Harvard para dedicarse por completo al desarrollo de su proyecto.

A pesar de que el sitio fue lanzado cuando era estudiante, el rápido crecimiento y la oportunidad de hacerlo rentable lo empujaron a que en el otoño del 2004 decidiera no regresar a las aulas.

Durante el verano de ese mismo año, la empresa recibió la primera inversión por medio millón de dólares, seguida de otros 40 millones el año siguiente. A pesar de esto en el 2005, su primer año fiscal, la naciente empresa tuvo pérdidas por más de 3.6 millones de dólares.

A pesar de las adversidades para la joven empresa en el 2011 se reportó que los ingresos sumaron 3,711 millones de dólares, mientras que los ingresos netos alcanzaron los 1,000 millones de dólares.

Aunque su reciente y nada exitoso debut en Wall Street ha hecho disparar las dudas sobre la viabilidad de su negocio.

MICHAEL DELL

El director ejecutivo de la compañía que lleva su nombre comenzó vendiendo kits para computadoras personales cuando se preparaba para ser estudiante de Medicina en la Universidad de Texas.

Convencido de que se podrían reducir costos si un fabricante vendía directamente sus computadoras, fundó PC’s Limited, que más tarde se convertiría en Dell Computers. A la edad de 27 años se convirtió en el CEO más joven en la lista de Forbes 500.

JAMES CAMERON

El aclamado director que ha creado las dos películas más taquilleras en la historia del cine, se inscribió en Fullerton College para estudiar física, después cambió su decisión por inglés, para finalmente desertar un año después.

Comenzó su aventura en el mundo cinematográfico elaborando modelos miniatura en Roger Corman Studios, involucrándose cada vez más en los equipos de producción de las películas.

Su primera oportunidad como director llegó con Piraña II, pero fue Terminator la cinta que lo catapultó a la fama. Sus más famosas producciones incluyen las primeras dos entregas de Terminator, Aliens, Titanic y Avatar.

Una de sus grandes pasiones es el mar y cuenta con el Récord Guinness como el hombre que ha hecho en solitario la inmersión submarina más profunda. En ese descenso, hecho en un submarino diseñado por él mismo, grabó material para un futuro proyecto.


RICHARD BRANDON

El dueño del Grupo Virgin es el ejemplo perfecto de que alumnos con bajo desempeño académico puede ser exitosos; él lo hizo al darse cuenta de que podía tener una rápida empatía con las personas.

Branson comenzó su carrera empresarial vendiendo anuncios publicitarios en la revista The Student, posteriormente empezó a vender discos por correo bajo la marca Virgin que lo haría famoso. Su éxito se basó en el descuento que hacía a los precios de los álbumes.

Posteriormente obtendría un local donde vender los discos y lanzaría el sello Virgin Records; incursionaría en la aviación con Virgin Atlantic Airways, y en la telefonía con Virgin Mobile.

Pero la excentricidad de este multimillonario no se detiene aquí pues ha creado empresas bajo el nombre Virgin en refrescos de cola, vodka, turismo espacial, energéticos, televisión, comics e incluso hospitales.


RALPH LAUREN

Hijo de inmigrantes judíos y nacido en el Bronx, ha logrado crear uno de los imperios de moda más grandes de los últimos tiempos. Asistió a Baruch College para estudiar una carrera en negocios, pero la abandonó tras dos años.

Tras haber servido en el ejército dos años comenzó a trabajar como vendedor en Brooks Brothers. Años después con el apoyo de la diseñadora Norman Hilton, abrió una tienda de corbatas donde algunas eran de su diseño.

En la actualidad su empresa, Polo Ralph Lauren, cuenta alrededor del mundo con 179 tiendas departamentales, 171 tiendas de fábrica y 281 tiendas concesionadas dentro de otras tiendas.

SHELDON ADELSON

Este magnate de 78 años es dueño de Las Vegas Sands Corporation, una de las desarrolladoras de destinos turísticos más grande del mundo. En su juventud asistió durante unos meses al City College de Nueva York, pero desertó.

Comenzó su vida empresarial desde los 12 años. Vendió artículos de tocador, trabajó como agente hipotecario, asesor de inversiones, consultor financiero, y su primera empresa fue en el sector turístico.

La acumulación de su fortuna comenzó a crear COMDEX, una exposición de computación que se celebró anualmente entre 1979 y 2003. En 1988 compró el imperio de casinos Las Vegas Sands que ahora lo caracterizan.

Después de la crisis hipotecaria su patrimonio cayó de 26,500 millones de dólares a poco más de 3,000 millones; sin embargo, se ha recuperado y ahora su fortuna se valúa en unos 25,000 millones de dólares.

ROMAN ABRAMOVICH

Aunque no sé sabe a ciencia cierta a que Universidad asistió el dueño del equipo de futbol británico Chelsea, los rumores de su abandono a los estudios universitarios son constantes.

Durante la Perestroika vendió patitos de hule importados en su departamento de Moscú; muchos alegan que lo hacía de manera ilegal, aunque nunca se comprobó. Lo que sí es un hecho probado es el uso del dinero que sus suegros le dieron al casarse para comprar productos en el mercado negro y venderlos.

Cuando la Perestroika abrió oportunidades para empresarios, aprovechó la situación para fundar una compañía que fabricaba muñecas, la cual tuvo un éxito casi instantáneo. Los años siguientes continuó invirtiendo en empresas de diversos giros, hasta que en 1995 obtuvo participación en la petrolera rusa Sibneft que lo llevó a ser el magnate que es hoy.

Pero este ascenso no fue del todo limpio. Tiempo después aceptó haber incurrido en prácticas de corrupción que lo protegieron de la mafia, le aseguraron negocios y le ayudaron a construir una buena conexión con la red política.

LARRY ELLISON

El fundador de la empresa Oracle comenzó sus estudios universitarios en la Universidad de Illinois pero debió interrumpirlos debido a la muerte de su madre adoptiva. Posteriormente ingresó a la Universidad de Chicago donde por primera vez se encontró con el mundo de la computación, abandonándola después de solo un semestre.

Después de trabajar en Ampex Corporation elaborando una base de datos para la CIA, a la cual llamó “Oracle”, fundó Software Developement Laboratories ofreciendo soluciones a negocios que incluían el manejo de bases de datos. Con el tiempo esta compañía se convirtió en Oracle.

 

 

Fuente

Allen Ginsberg, icono de la Generación "Beat"

El poeta estadounidense es considerado un icono de la contracultura de los años 60, su publicación "Howl" marcó su carrera

CIUDAD DE MÉXICO, 3 de junio.- El poeta estadounidense Allen Ginsberg, a quien se recuerda a 87 años de su nacimiento, es considerado un icono de la contracultura de los años 60, luego de que su poema "Howl" marcara la pauta del denominado movimiento "beat".

Ginsberg nació en Nueva Jersey el 3 de junio de 1926, su padre era un poeta de origen inglés y su madre, proveniente de Rusia, se desempeñaba como maestra de escuela.

Ginsberg ingresó a la Universidad de Columbia donde conoció a Jack Kerouac y William Burroughs pero debido a sus inclinaciones anárquicas los tres fueron expulsados en 1948, situación que los llevó a viajar por todo el territorio estadounidense.

En 1956, claramente influenciado por el jazz de los años 50, Ginsberg escribió el poema "Howl" considerado un pilar en la consolidación de la corriente "beat".

La "Generación beat" rompió con la estética académica y llevó a cabo una auténtica revolución cultural marcada por su denuncia del sistema de vida estadounidense.

El poema hace una clara crítica al materialismo y a la falta de sensibilidad de las personas al terminar la Segunda Guerra Mundial a lo que él denominaba como la destrucción de las grandes mentes de su generación.

Ginsberg abandonó Estados Unidos y se dedicó a viajar por todo el mundo pregonando su poesía y participando en actividades políticos de izquierda convirtiéndolo en gurú de la juventud estadounidense de la contracultura en la década de 1960.

El poeta publicó los libros "Empty Mirror" y "Kaddish poemas y otros", en 1961, posteriormente vio la luz una recopilación de poemas "Sandwiches de realidad", en 1963.

"Kaddish" es una de las obras más importantes de Ginsberg, el poema es una confesión larga en la que el poeta se lamenta de la locura de su madre, quien había muerto internada en un hospital mental.

Sus últimos libros de poesía fueron "Planet News" de 1968, "La caída de América: Poemas de estos estados" de 1972, "Blanco Sábana Santa" de 1986.

Su vida estuvo marcada por los excesos y el escándalo, como lo evidencia la publicación "Many Loves", donde describe su primer contacto sexual con Neal Cassady, quien fuera su amante y amigo.

En 2008 fue publicado el libro "Jack Kerouac y Allen Ginsberg: Las cartas", una colección editada por Bill Morgan y David Stanford, de la correspondencia que el escritor sostenía con Kerouac.

Allen Ginsberg murió el 5 de abril de 1997, de cáncer en el hígado debido a la cirrosis que sufría; sus últimos días los dedicó a estar con amigos, escribir poesía y practicando meditación budista.

 Gmf

Fuente